Accidente de tráfico

Accidentes de tráfico, indemnizaciones a las víctimas de los accidentes de tráfico

En el año 2015 se produjo una importante modificación del Código Penal por la Ley Orgánica 1/2015, de 30 de marzo, en la que se suprimen las faltas de tráfico, y posteriormente con la Ley 35/2015, de 22 de septiembre se establece una nueva forma de actuar ante un accidente de tráfico y la reclamación de indemnizaciones como consecuencia de las lesiones sufridas.

El objetivo del legislador con esta nueva regulación, es agilizar la reparación de la víctima o perjudicado, intentando evitar el  procedimiento judicial. No obstante, siempre que sea necesario contaremos con esta opción.

 

¿A quién considera la ley VICTIMA o PERJUDICADO?

Los accidentes de circulación pueden ocasionar distintos resultados. Puede que en ocasiones las personas involucradas en un accidente resulten ilesas, algunas sufran heridas de mayor o menor consideración, o que alguien pierda la vida.

En el caso de que ninguna persona resulte herida, no será de aplicación la Ley sobre Responsabilidad Civil y Seguro de Circulación de Vehículos a Motor. En este caso los daños materiales que se produzca, serán en su caso, resarcibles con arreglo a lo dispuesto en el art. 1902 del Código Civil.

En el caso de que el accidente produzca heridos, estos reciben la condición de víctimas. Excepcionalmente se considera víctima indirecta a los familiares de grandes lesionados cuando sufran alteraciones psíquicas, siempre que se sometan a tratamiento médico y psicológico, siendo el plazo máximo de indemnización de seis meses.

En el supuesto de que alguna persona muera en el accidente, recibe el fallecido la condición de víctima. Y será a los familiares a los que corresponda la compensación económica, pasando a recibir la condición de perjudicados.

La inclusión de los familiares como víctimas indirectas es una novedad. Pero este supuesto está muy restringido, pues para llegar a adquirir esta condición, la víctima debe haber fallecido o tratarse de un gran lesionado.

 

¿En qué casos y cuáles son los daños indemnizables?

El sistema de valoración tiene por objeto valorar todos los perjuicios causados a las personas como consecuencia del daño corporal ocasionado por hechos de la circulación, y se distinguen tres supuestos y dentro de cada uno de ellos, tres tipos de perjuicios resarcibles.

En primer lugar, los tres supuestos que originan un perjuicio resarcible son:

1º) La Muerte. En este caso los perjudicados son los familiares del fallecido.

2º) Las Lesiones. Dentro de este caso existen dos supuestos.

a.- Lesión temporal. Que comprende desde el accidente hasta la finalización de proceso curativo.

b.- Secuelas. Las que permanecen una vez finalizado el proceso curativo.

Y los tres tipos de perjuicio susceptibles de ser indemnizados son:

  1. Perjuicio personal básico. Compensa el dolor, sufrimiento o daño moral no cuantificable económicamente. El perjuicio básico es el mismo para todo el mundo, con independencia de las circunstancias concretas de cada víctima o perjudicado.
  2. Perjuicio personal particular. Compensa el plus de dolor o daño moral que corresponde a cada víctima o perjudicado de forma individualizada, en consideración a sus circunstancias específicas.
  3. Perjuicio patrimonial. Dentro de la categoría hay que distinguir dos figuras: el lucro cesante consistente en la pérdida o merma de ingresos del lesionado o de quienes dependías económicamente del fallecido; y el daño emergente consistente en los gastos o coste asociados al accidente como el entierro y funeral, tratamiento médico, etc.

 

¿Cómo reclama la víctima o perjudicado a la compañía de seguros?

Ante la nueva regulación de la Ley 35/2015 se establece la obligatoriedad de la reclamación previa de la víctima o perjudicado a la aseguradora, además de que se establece, la posibilidad de intervención del médico forense al margen del proceso.

Antes de interponer la demanda civil, es obligatorio que el perjudicado haya presentado la reclamación previa a la aseguradora.

Siendo esta reclamación previa, la declaración de voluntad de la víctima o perjudicado que exterioriza su interés en ser resarcido de las consecuencias perjudiciales experimentadas como consecuencia de un accidente de circulación y es el que pone en marcha el procedimiento especial de oferta o respuesta motivada.

Esta reclamación previa es de carácter obligatorio, puesto que no se admitirá, en caso de ser necesario acudir a la vía judicial, ninguna demanda que no vaya acompañada de un documento que acredite la presentación de la reclamación a la aseguradora.

En caso de que los hechos fueran constitutivos de delito no será preceptiva esta reclamación previa al seguro, el cual será independiente a las acciones civiles.

El modo de presentar esta reclamación al seguro es fundamental para poder ser indemnizados, debiendo cumplir  unos requisitos este tipo de reclamación extrajudicial. Siendo recomendable el asesoramiento jurídico de expertos para su redacción y presentación.

Aunque las mismas personas perjudicadas pueden presentar acción contra la aseguradora, es decir, la víctima, los perjudicados o sus herederos, estas reclamaciones pueden ser efectuadas a través de personas que actúen en su nombre, conforme a las reglas comunes del mandato. De ahí que es plenamente eficaz, la reclamación efectuada por abogados en el ejercicio de su labores profesionales, ya que en estos caso la representación o mandato se deduce de la realización de la propia gestión, o de la actuación profesional.

El plazo para la presentación de esta reclamación es de 1 AÑO, plazo que se puede interrumpir con esta reclamación previa.

El cómputo inicial del plazo se debe contar desde la curación o alta médica, es en ese momento cuando el perjudicado es consciente de las lesiones sufridas y las secuelas.

De todas formas, recomendamos no dejar transcurrir ese plazo de un año desde el siniestro sin interrumpir la prescripción, a fin de evitar consecuencias negativas para los intereses de las víctimas o perjudicados.

La reclamación previa debe contener una serie de información y requisitos a fin de poder acreditar por parte de la víctima o perjudicado esa reclamación previa al seguro.

Lo fundamental es que sea formulada por escrito, y de manera muy recomendable bien a través de su presentación en la oficina aseguradora con el sello de su recepción por la misma o burofax con acuse de recibo y certificación del contenido.

Siendo éste último dirigido a la aseguradora y ser recibida por esta, produciendo sus efectos desde la fecha de emisión y no de su recepción.

El contenido de esta reclamación debe ser :

  • La identificación del reclamante y del accidente de circulación
  • La condición en que se efectuaba la reclamación, como perjudicado directo o representante.
  • La evolución genérica de los daños y perjuicios, con referencia al Baremo.
  • Los informes o documentos médicos de que se dispongan.
  • Los daños sufridos
  • Informe pericial.

Ante esta situación, es primordial contar con un informe pericial, y en este caso la nueva regulación permite a las víctimas o perjudicados acudir a Medicina Legal para la obtención de un informe pericial. El cual, correrá a costa de la aseguradora.

Siendo condición indispensable para la solicitud de intervención del Médico Forense tener oferta motivada  por la aseguradora.

En algunos casos la aseguradora guarda silencia respecto a la oferta motivada y la víctima o perjudicado no puede solicitar la intervención del Médico forense.

En este caso recomendamos que de inmediato busque asesoramiento jurídico.